Sirpustán

Entradas de Octubre 2007

Conversaciones sobre Cioran

Octubre 27, 2007 · 1 comentario

CIMG3403 Ilustr. Cioran
Ilustración de Maite Grau

Por Juan Malpartida para ABCD

Magnífico este libro que tiene por tema a Emil Cioran (Rasinari, Rumania 1911-París 1995). Carlos Cañeque y Maite Grau han entrevistado a Fernando Savater, Simone Boué, Matei Calinescu, Ana Simon, Philippe Garnier e Ion Agheana. Simone Boué vivió con Cioran desde 1941 hasta su muerte. Como es sabido, cuando falleció el escritor, leyó y editó un voluminoso diario que abarca las fechas 1957-1972, publicado parcialmente en español. Boué no sólo fue su mujer sino su sostén económico, y aquí nos cuenta cómo Cioran le hacía partícipe, expectante, de todo lo que escribía, así que debió sentir cierta sorpresa ante su ausencia en el voluminoso diario. Tras leerlo, su viuda quiso pensar que no había sido tan infeliz como afirmó en muchas de esas páginas: sabido es que para Cioran el placer o la alegría no formaban parte de sus temas literarios. Boué nos cuenta que Cioran hacía la compra y que discutía con todo el personal del mercado, quejándose de vivir, siendo un iracundo, en un país con el mismo carácter. Tanto Savater como Boué coinciden en que no le interesaba especialmente los intelectuales y los escritores, pero sí los vagabundos y clochards.

Amable y feroz. Los profesores y académicos no existían. Savater considera que es un pensador pero no un filósofo, en la medida en que le preocupa reflexivamente su propio padecimiento pero no la objetividad posible del conocimiento. Boué confiesa: «Siempre que le encargaban algo sobre un autor, no podía evitar escribir en su contra, aunque le gustase mucho», y destaca su capacidad para el humor (que Ana Simone llama ironía) y la conversación. Aunque amable (tal como lo ve Savater), podía ser feroz con lo que le concernía (Boué dixit), e inasequible a la crítica si se trataba de sus trabajos manuales. Savater afirma que nunca se quejaba de los otros (pero en su Diario son pocos los que se salvan?) y que no era pesimista porque para él la condición humana era un error insalvable, tratando sobre todo de dinamitar las falsas ilusiones. Odió las jergas filosóficas y se sintió lejano a las filosofías sistémicas y totalizadoras conceptuándolas como inmorales por escamotear la pluralidad indeterminada de la vida. Para Savater, Cioran era un pensador pirrónico, interesado en la destrucción de lo proyectivo: una lucidez no constructiva que nos deja tal vez en la inacción.

Cotilleo metafísico. Es fácil observar en el Savater de hoy una crítica a su admirado Cioran, al que conceptúa como poeta o literato reflexivo (compartido por Agheana), opuesto a la democracia y negador de lo posible. Calinescu nos informa de la influencia que ejerció en su juventud (junto a Eliade, Ionesco y otros) Nae Ionescu, ideólogo de la Guardia de Hierro. El único que mantuvo una actitud contraria fue Mihail Sebastián. Cioran se arrepintió luego de su simpatías nazis hasta avergonzarse de ellas. Para Calinescu la obra de Cioran está basada en Marco Aurelio y el Eclesiastés. Lo considera un gran actor cuyo pesimismo fue una maravillosa representación: la caricatura de un profeta. «En Cioran hay mucho más teatro de lo que la gente sospecha». Afable, era iracundo y ejercía un «cotilleo con implicaciones metafísicas».

Son muy cordiales e inteligentes las respuestas de Ion Agheana, quien habla siempre de Cioran como «maestro». En el pensador rumano había una reacción contra el espíritu (como lucidez crítica) por su acto de rebelión contra el paraíso de lo indiferenciado. A su vez, el dolor, en oposición a la ausencia de contenido de la lucidez, está lleno de verdad: no nos deja mentir. Agheana nos habla de la beligerancia antiplatónica de Cioran y sus consecuentes elucubraciones proyectivas del mundo de las Ideas; tampoco estuvo cerca de los ilustrados «maníacos de lo posible» ni de la pasión definidora de la abstracción, que consideraba un «pecado de omisión». Para el autor de El inconveniente de haber nacido, sólo el suicidio, como idea, era de gran utilidad. Aunque le interesó el budismo (especialmente la idea de la Nada), estaba lejos de pensar que podía abolirse el deseo. El hombre es un ser caído en la historia, y por lo tanto el ciudadano es irredimible. En cuanto a Dios, que fue uno de sus grandes temas, Agheana sostiene que fue un «creyente sin fe» en una divinidad por encima de los dioses. Por último: la música fue para Cioran el gran arte del consuelo, salvo que no nos da ningún punto de apoyo en el espacio.

Categorías: Sirpus Literaria

“Cioran: el pesimista seductor”

Octubre 15, 2007 · 2 comentarios

portada

“Cioran: El pesimista seductor”
Conversaciones con Fernando Savater, Simone Boué, Matei Calinescu, Ana Simon…
Carlos Cañeque / Maite Grau
Editorial Sirpus

> Descargar Ficha Técnica (PDF)

Emil. M. Cioran es uno de los pensadores más insólitos del siglo XX. Transgresor de toda frontera y guiado por un pesimismo que a veces parece apuntar al suicidio, el autor rumano es, sin embargo, estremecedoramente atractivo y lúcido. Sus libros constituyen una reflexión sobre el vacío, el sinsentido de la vida y la desesperación, y quieren ser, ante todo, «un verdadero peligro para el lector». Iconoclasta y desmitificador puro, Cioran se empeña con escandalosa obstinación en quitar las máscaras a todos los elementos edificados por el siempre delirante pensamiento humano. Su pesimismo radical está acompañado por la ironía y se expresa mediante un estilo inimitable. Desde 1937 se instala en París y comienza a publicar sus libros en francés. ¡Qué regalo para la historia de las letras galas! Cada uno de sus aforismos (que él quiere que sean como «bofetada» para despertar al lector) revela una concepción del mundo en donde la vida, la historia, las ideologías, las religiones, el amor y todo lo demás aparecen como patéticas alucinaciones de la imaginación. Cioran puede ser visto como un Lucifer (el lúcido por excelencia) que se pusiera a pensar y a escribir con insoportable crudeza. Este es un libro de entrevistas, el resultado de muchas horas de charla grabadas en magnetofón con algunas de las personas que mejor han conocido a Cioran

264 págs. 150 x 210 mm.
Rústica
ISBN: 84-96483-23-1
18.50 €

05.02.07. CIMG34591. Foto Carlos y Maite

Carlos Cañeque nació en 1957 en Barcelona. Desde hace veinte años es profesor titular de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha escrito los libros Dios en América: Una aproximación al conservadurismo político-religioso en los Estados Unidos (1988), Conversaciones sobre Borges (1995), y es coautor de Bienvenido Mr. Berlanga (1993), Fundamentos de Ciencia Política (1994) y El pensamiento político en sus textos (1994). También ha escrito las novelas Quién (Premio Nadal de1997), Muertos de amor (1999) y Conductas desviadas (2002), así como la serie infantil El pequeño Borges imagina.

Maite Grau nació en 1963 en Barcelona. Licenciada en Historia Contemporánea por la Universidad de Barcelona, cursa estudios de Bellas Artes en San Diego y en París. Ha sido profesora de Historia del Arte y de Cine en la Escuela Superior de Cine de Barcelona (Escac) y en el Middlebury College de Vermont. En 1993 publica, junto a Carlos Cañeque, Bienvenido Mr. Berlanga. Estas actividades académicas las ha alternado siempre con su carrera de pintora, exponiendo sus obras en España, Francia y Alemania.

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